Inicio / Colmenar Viejo

Dos profesores de la UAM lideran un proyecto internacional

Científicos españoles lideran una actuación internacional para erradicar una colonia de una planta no nativa que se había establecido en la Antártida durante los últimos 60 años
    • Comunicación UAM
    • |
    • 9 de marzo de 2015

    Durante el verano austral de 2015 y en el marco de las actividades de la Campaña Antártica Española 2014-2015 un grupo de científicos españoles ha liderado, en colaboración con investigadores argentinos e ingleses, una acción de erradicación de una colonia del pasto azul europeo o también llamada hierba de Kentucky (Poa pratensis) en la Antártida terrestre. Esta actuación responde al redescubrimiento de la persistencia local del pasto azul europeo junto a la Base Argentina Primavera tras ser introducida inadvertidamente en los años 50 en ese mismo lugar. La planta llegó accidentalmente con experimentos de repoblación de la Antártida con hayas australes (Nothofagus sps.). Aunque las hayas repobladas no fueron capaces de sobrevivir a la dureza de las condiciones climáticas antárticas, el cepellón de tierra contenía herbáceas con un fuerte potencial invasor que se establecieron como colonia y han venido aumentando su distribución durante los últimos 60 años.

    En 2013, los Drs. Javier Benayas y Luis Pertierra de la Universidad Autónoma de Madrid, que han liderado las actuaciones de erradicación, llamaron la atención sobre la persistencia, y más aún, el crecimiento lateral acelerado de la colonia de esta herbácea invasora en un artículo publicado en Polar Biology junto con el Dr. Francisco Lara y el Dr. Kevin A. Hughes del British Antarctic Survey. Esta publicación alertó sobre el desplazamiento de la flora nativa inmediata (tal como el pasto antártico y musgos adyacentes) y, lo más preocupante, sobre la capacidad de formar espigas maduras que posibilitaban la formación de nuevos nódulos independientes y  la consiguiente expansión geográfica de la especie. Por ello, y dado que su introducción en el continente por medios humanos está documentado y no admite duda, se decidió retirarla antes de que se extendiese y causase más daños al ecosistema. Se trata de una planta que podría desplazar a la escasa flora nativa y ocupar su lugar.

    La actuación de erradicación se ha realizado en el marco del proyecto ALIENANT, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad a través de la Convocatoria de Proyectos de I+D de Excelencia y dirigido desde la Universidad Rey Juan Carlos por el Profesor Miguel Ángel Olalla. Este proyecto se plantea explorar a dos escalas espaciales (local y biogeográfica) los posibles riesgos de introducción, establecimiento y expansión de especies invasoras en los ecosistemas terrestres antárticos, teniendo en cuenta los efectos del cambio climático y los impactos locales asociados al creciente movimiento de científicos y turistas en el territorio. Asimismo, la estrategia de erradicación ha sido diseñada con el apoyo del Comité Polar Español y los responsables de los programas de investigación científica en la Antártida de España, Argentina e Inglaterra.

    Esta ambiciosa iniciativa de erradicación fue diseñada y consensuada a través de la elaboración de un Protocolo de actuación, durante los últimos dos años y finalmente se ha llevado a cabo con éxito en el mes de enero de 2015, marcando un nuevo hito en la conservación futura del continente blanco. Hoy en día la preocupación por la creciente degradación ambiental causada por la introducción de especies en la Antártida es máxima y la introducción deliberada o accidental de especies está prohibida y se intenta controlar para preservar los valores naturales autóctonos del continente. La Antártida es el continente menos afectado por el hombre, siendo un espacio único para estudiar la vida en su estado más natural. La introducción de especies, facilitada por el cambio climático y la creciente actividad humana en la Antártida degradan la singularidad de sus ecosistemas.

    En enero de 2015 los investigadores españoles Javier Benayas y Luis R. Pertierra, y la investigadora argentina Andrea Capurro, con apoyo de la logística conjunta del programa antártico argentino y español se desplazaron al lugar para llevar a cabo la eliminación de la planta. Los trabajos duraron 3 días, precisando de medidas de biocontencion y la remoción de hasta 700 kilos de materia vegetal y suelo. Para evitar todo rastro de materia aloctona se examinó minuciosamente el terreno escavado, eliminando todo rastro de raíz y rizomas en grietas, incluso quemando la superficie de la roca madre con un pequeño soplete.

    En este sentido, el investigador Dr. Javier Benayas (Univ. Autónoma de Madrid) comenta ‘es la primera erradicación completa llevada a cabo en el continente con una importante colaboración entre tres países dentro del ámbito antártico, un ejemplo de la cooperación internacional que se desea dentro del espíritu del Tratado Antartico’. El Dr. Luis R. Pertierra (Univ. Rey Juan Carlos, Madrid) destaca ‘hemos atajado el problema preventivamente, una especie accidentalmente introducida que se expande se convierte en un daño progresivo al ecosistema difícilmente de remediar con un gran coste científico, económico y moral’.

    Aunque la erradicación ha sido un éxito, no se puede garantizar que se haya logrado una remoción completa hasta que haya trascurrido un tiempo de vigilancia y, por tanto, la batalla por preservar los ecosistemas antárticos sigue en marcha. A raíz de esta operación una especie menos amenazaría hoy el continente, dejando el número de plantas introducidas en una sola (Poa annua), así como un número creciente de invertebrados. Las futuras actividades de investigación del proyecto ALIENANT se centrarán en mejorar el conocimiento sobre la distribución y los impactos de estas otras especies prestando especial atención a la fauna edáfica dominada por los colémbolos.

    La Lic. Andrea Capurro (DNA – Direccion Nacional Antartica de Argentina) señala ‘Tenemos la responsabilidad de ofrecer un legado prospero a futuras generaciones borrando toda impacto de nuestra actividad. Colaborar con nuestros colegas científicos españoles nos ha dado la oportunidad de actuar contra una amenaza contra los valores naturales en el entorno de nuestra estación científica Primavera.

     

    Figura: Poa pratensis extendiéndose paulatinamente más allá del lugar de introducción. En el extremo derecho se observa su avance con respecto al frente de musgo y pasto autóctono. En la fotografía se observan 3 trampas de caída para detección de invertebrados no nativos asociados.



  • Comparte esta noticia en:

  • Escriba un comentario:

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


    SÍGUENOS

    NEWSLETTER



       
       
      - Inicio
    - Colmenar Viejo
    - Tres Cantos
    - Deportes
    - Edición Impresa
    - Descargar número de este mes
    - Edición Impresa
         
    © Innovaciones Periodísticas S.L. 2012 | Contacto | Publicidad
    Diseño web: XeRouStudio